La principal preocupación en el mundo empresarial es reducir costos; y para eso es clave el control de éstos en materia de impresión. Eso implica que se requiere saber cuánto se imprime, quién lo hace y a qué centro de costos se debe cargar ese gasto.

Es por ello que Ricoh se adaptó a esa tendencia y desarrollo una propuesta centrada en el valor de los clientes a través de soluciones como DOCutivity.

Se trata de una metodología propia mediante la cual se realiza un estudio del flujo de sus documentos para determinar el número y tipo de equipos que se requieren.

Esto permite configurar la mejor solución para esa empresa de acuerdo al análisis efectuado.

El objetivo es ayudar a los clientes a optimizar su proceso de impresión, aumentar su productividad y reducir sus costos en este ámbito.

Esto no sólo impacta en el ahorro de capital, sino que contribuye a disminuir el impacto ambiental que provoca el uso desmedido de impresiones dentro de un corporativo.